En 1504 muere la reina
Isabel. En ese mismo año se ha fundado el
Hospital de Santa María, conocido como de
La Latina, por ser su fundadora Beatriz Galindo junto a su esposo Alfonso Ramírez
el Artillero. Pasa un tiempo, en que el protagonismo la tienen doña
Juana de Castilla y su esposo
Felipe el Hermoso, hasta que el 19 de septiembre de 1517, desembarca en Villaviciosa
Carlos de Gante, de donde partirá hacia Valladolid. El 14 de marzo de 1516 es proclamado rey de
Castilla y
León,
Aragón,
Navarra y Cerdeña; y con él se entroniza la casa de Austria en lo que, años más tarde, será España. No se puede decir que la llegada de Carlos fuera de una forma pacífica. Él, además de no hablar ninguno de los idiomas que se hablaban por aquí, vino rodeado de un grupo de consejeros, ayudantes, o llámelos usted como quiera, más preocupados por enriquecerse a toda costa, que a echarle una mano a su señor en los quehaceres cotidianos.
Muchas fueron las causas que motivaron la
rebelión de los Comuneros, que por desgracia se haría tristemente famosa al ser aplastada sin piedad. En Toledo se daría la primera voz de alarma, y luego se unirían la casi totalidad de las provincias castellanas. Madrid no podía ser una excepción, y la reacción fue pronta y violenta. Al frente se puso el regidor Juan Zapata, secundado por el procurador general Juan Negrete. Un año duró el levantamiento, hasta que fueron vencidos en Villalar.
Juan de Padilla,
Juan Bravo y
Francisco Maldonado, a los que Madrid ha honrado dedicándoles sendas calles en uno de sus barrios principales, fueron ejecutados. Según cuentan algunas crónicas, con el pretexto de la
Guerra de los Comuneros, fue creciendo un cierto tipo de bandidaje muy peligroso, razón por la cual, en los aledaños del
Hospital de Corte, se cavó un foso y se levantó un castillete que ostentaba un sol sobre su puerta que, a decir de dichas crónicas es el origen de la
Puerta del Sol.
De nuevo por la ciudad, de vez en cuando, podemos encontrarnos con la estampo de un pastor con su rebaño de ovejas; a pesar de lo cual la ciudad va adaptándose a convertirse en un centro neurálgico de un extenso reino, tras el descubrimiento de América. Surgen el
convento de Nuestra Señora de Atocha, el de las religiosas de Pinto, la iglesia de San Andrés, la de San Sebastián, los hospitales de San Ginés, de San Juan de Dios, de Peregrinos, de la Misericordia, la ermita de san Isidro, el monasterio de san Felipe el Real, o las
Descalzas Reales, Se empedran algunas calles, se ensancha
Puerta Cerrada y surge la fuente de
Lavapiés. Dos vías principales se van perfilando en este Madrid que se va poniendo a la altura de la Edad Moderna: la
calle Mayor (ya existente en los tiempos del Mayrit árabe); y la otra es la
carrera de San Jerónimo, abierta en 1538.
El día 3 de junio del año 1561 entraba de forma solemne en Madrid el
Sello Real, que era la máxima expresión de la autoridad del monarca. Era el monarca
Felipe II quien, por su graciosa voluntad, dio la orden de trasladar la corte, desde Toledo a Madrid. Es muy probable que este traslado fuese motivado por el interés del monarca de estar él y su Corte en pleno, cerca del
Monasterio de El Escorial. No hay ninguna certeza de que dicho traslado fuera algo definitivo, ya que no hay prueba alguna escrita o documento que atestigüe que a partir de una determinada fecha Madrid será la capital del Reino.
En poco tiempo la ciudad tuvo que soportar un aluvión de funcionarios y toda clase de gentes relacionadas con el gobierno, por lo que cuadriplicó su población. Los antiguos arrabales se transformaron en barrios. A pesar de sus nuevos palacios y de sus edificios monásticos, Madrid continuaba siendo una ciudad maloliente y sucia. Las casas humildes al no disponer de retretes, sus vecinos hacían sus necesidades en orinales y arrojaban su contenido a la calle al grito de “¡agua va!”, poniendo perdido a todo aquel que se encontrara debajo.
Y se acumularon los problemas. Estos empezaron con la denominada “regalía de aposento”, consistente en que había que dar alojamiento a todos los funcionarios de la Corte, por lo que se dispuso que todas las casas que se ajustase a unas condiciones determinadas, tendría que servir, en su mitad, para dicho menester. Surge, entonces, una frenética actividad para conseguir que todas las casas parecieran no aptas para dicho cometido. Nada de alturas, nada de ostentación alguna. Esas casa fueron llamadas oficialmente como “de incomoda repartición”, un eufemismo cursi, que el pueblo —que ya empezaba a hacer gala de ese gracejo tan característico del madrileño— pronto sustituiría por la expresión castiza de “casas de malicia”.
Por aquel entonces el trasiego de viajeros era constante y se originaban grandes problemas de acceso o salida de la ciudad, ya que las puertas existentes en la antigua muralla, no daban abasto. Y llegó la piqueta —las siempre eternas y duraderas obras de Madrid. ¡Que bendición cuando esté acabada!— y con ella aparecieron los portillos y los postigos, que agilizaban la entrada y salida de viajeros, pero que también —¡bendita excusa”— servían para gravar mercancías.
En enero de 1567, el rey Felipe II, acompañado por su hermanastro don
Juan de Austria y de su hijo, el príncipe
Carlos, asistieron a la inauguración del
Colegio Imperial de los jesuitas, en la
calle de Toledo, junto a la iglesia de san Isidro el Real, que ha sido colegiata y más tarde catedral, y que dio origen a la corta
calle de Los Estudios. En este colegio cursarían estudios:
Lope de Vega,
Calderón de la Barca,
Quevedo y
Tirso de Molina.
El arquitecto
Juan de Herrera construyó el
Puente de Segovia en sustitución de la estructura hecha de madera de la entrañable puente segoviana. Las obras duraron dos años, entre 1582 y 1584.
El 23 de abril de 1616 fallece en Madrid don
Miguel de Cervantes que profesó en la
Venerable Orden Tercera. En 1617, coincidiendo con las fiestas en honor del santo patrón Isidro, tiene lugar la inauguración oficial de la Plaza Mayor, allí donde estuvo, años atrás, la
Laguna de Luján, que al desecarse acabará denominándose
Plaza del Arrabal.
La
Venerable Orden Tercera pertenece a la familia franciscana, estando dedicada a la vida de penitencia, caridad y servicio. Además de Cervantes formaron parte de ella otros tres grandes escritores nacidos en Madrid, me estoy refiriendo a Lope de Vega, Quevedo y Calderón de la Barca. En 1621 ocupa el trono
Felipe IV. Es un buen mozo, amante del placer y de las mujeres hermosas. Es por esta última afición que se le contabilizan 46 hijos. A saber: 10 con
Isabel de Borbón, 6 con
Mariana de Austria y, al menos, 30 extramatrimoniales. Al parecer las aguas y aires de Madrid le suministraron la suficiente energía. Energía que demostró tener su valido el conde-duque de Olivares, cuando se empeñó en realizar una obra que tuviera el lujo y ostentación de los que él hacía gala. Me refiero al Retiro, una obra que al final quedaría para uso y disfrute de la ciudad. Tras el fiasco que representó su heredero
Carlos II, el cual moriría sin dejar un heredero que ostentara la corona, el país entra en una guerra de sucesión que se alargará en el tiempo desde 1701 hasta 1714 y en la que participó media Europa. Por fin con su finalización España tenía un nuevo rey,
Felipe V, aunque este ya no pertenecía a la Casa de Austria, si no a la Casa de Borbón francesa.

Estimado
lector, en todos los artículos referidos a Madrid figurará el
enlace que encontrareis a continuación, en el se os redirigirá a
una pagina, creada por mi, donde se recopilan todos los artículos
publicados que, de una manera u otra, se refieren a Madrid: Historia,
calles y plazas, monumentos, etc. Enlace
Bibliografía:
Historia
de la Villa de Madrid de José Antonio Vizcaino
Costumbres,
leyendas y descripciones de la Villa y Corte en los siglos pasados de
Ricardo Sepúlveda
Historia
de Madrid de Federico Bravo Morata
Historia
de Madrid de la Editorial Complutense bajo la dirección de Antonio
Fernández García
Breve
Historia de Madrid de Federico Carlos Sainz de Robles
Historia
de Madrid en pildoritas de Eduardo Valero
Diversas
revistas y publicaciones en la red.
Las
imágenes de IA.
RECOMENDACIONES
El
Siglo XIX español: Mi primer libro publicado, es un repaso
por algunos de los acontecimientos que tuvieron lugar en una España
que llegaba a dicho siglo como una potencia venida a menos, y que
saldrá de el en unas condiciones que podemos considerar penosas, ya
que perdía los únicos territorios de una Imperio que llegó a
dominar una parte importante del mundo.
Si
estáis interesados podéis adquirirlo en Amazon en dos versiones:
Tapa
Blanda
por
8,32€
Versión
Kindle
con
posibilidad de leerlo Online o adquirirlo por 3,00€
Una
biografía en tu pantalla:
Otro blog de mi propiedad, en el que se pueden encontrar pequeñas e
interesantes biografías de personajes de diversos países. Excepto
reyes y sus consortes, condes, emires, califas, presidentes, etc, que
los podéis encontrar en mi blog COSAS
DE HISTORIA Y ARTE
Comentarios
Publicar un comentario