Tito (79 a 81)

 


Tito Flavio Vespasiano nació en Roma, el 30 de diciembre del año 39 de nuestra Era. Hijo de Vespasiano, vino al mundo en una pequeña y lúgubre habitación durante el reinado del emperador Calígula. Suetonio, en su Vida de los Doce Césares, le describe, ya adulto, de ser tan elegante y digno como musculoso y guapo. Su familia no logró destacar en la política hasta el reinado del emperador Claudio, cuando, su padre, Vespasiano destacó durante la invasión de Britania. Esto permitió a Tito recibir una importante educación en la corte. Allí aprendió a escribir poesía en griego y en latín, componer tragedias griegas y tocar el harpa. También tuvo ocasión de entablar amistad con Británico, hijo de Claudio, y estuvo presente en su muerte por envenenamiento; muerte arreglada por la intrigante esposa de Claudio, Agripina. Se da la circunstancia que, Tito bebió de la misma copa que Británico, por lo que enfermó él mismo. Tito construiría más tarde varias estatuas en memoria de su amigo de la infancia. Tras completar su educación, Tito sirvió como tribuno militar en Britania y Germania entre los años 61 a 63. Desarrolló una aptitud por el arte de la guerra y la paz, manejaba armas y montaba a caballo tan bien como cualquier hombre. Posteriormente, dejó el ejército, de manera temporal, actuando como abogado en los tribunales. En este tiempo se casó con su primera esposa, hija de un antiguo comandante de la Guardia, Arrecina Tértula, quien murió poco después. Su siguiente matrimonio con Marcia Furnila, con la que tuvo una hija, terminó en divorcio —por razones políticas—, cuando su familia se opuso a Nerón después de la conspiración de Pisón del año 65. A continuación tomó como amante a la reina Berenice de la familia real de Judea, aunque nunca se volvió a casar. Pero la población romana no recibió de buenas maneras a la reina, por lo que Vespasiano la envió a casa.

Tito regresó al ejército, siendo nombrado comandante de la Legión XV, sirviendo a las órdenes de su padre en la Guerra Judía, que tuvo lugar entre los años 66 a 73. A la muerte del emperador Galba, trabajó para que su padre llegara al poder. Cuando, el 1 de julio del año 69, Vespasiano se convirtió en emperador —una vez muerto el emperador Vitelio—, Tito tomó el control de las fuerzas romanas en Judea. Según Dion Casio, en su Historia Romana, "Tito, quien había sido asignado a la guerra contra los judíos, se comprometió a ganarlos mediante ciertas representaciones y promesas, pero como no cedía, procedió a hacerles la guerra". Si bien fue muy popular en el ejército, la población judía, particularmente en Jerusalén, no sentía demasiado afecto hacia el nuevo comandante romano. Bajo su liderazgo, el ejército asesinó a comunidades enteras. Ordenó la capturar la ciudad santa de Jerusalén, que fue asediada a lo largo de dos años, dejando a los habitantes al borde de la inanición. Una vez el ejército romano entró en Jerusalén, en septiembre del año 70, mandó crucificar a miles de sus habitantes, cuando intentaban escapar, quedando sus cuerpos expuestos a la vista de quienes permanecieron tras los muros. También hizo destruir todas sus murallas, a excepción de una. Esto serviría como recordatorio para todos de que ningún muro podría defender contra el ejército romano. La única sección del muro restante se convirtió en el lugar más sagrado de toda Judea: el Muro de las Lamentaciones.

    En junio del 71, regresó a Roma y fue inmediatamente reconocido como el aparente heredero de su padre. Como asistente del cual, dictaba cartas, redactaba edictos, e incluso pronunciaba discursos en el Senado romano. En numerosas ocasiones sirvió como cónsul y fue nombrado comandante de la Guardia Pretoriana por su padre ya que, después de la muerte de Galba a manos de la Guardia, Vespasiano se vio en la necesidad de nombrar a alguien para el puesto en el que pudiera confiar. Tito usó esa posición para eliminar a cualquier persona que se opusiera a su padre, incluso falsificando documentos y cartas. Es sabido que podía copiar la letra de cualquier persona. Llegó incluso a invitar a Aulo Cecina a cenar, solo para hacerlo apuñalar mientras iba de camino, considerando dicho asesinato como una "necesidad política".

    Muchos en Roma lo veían como insensible y cruel. Acciones de este tipo le hicieron tan profundamente desagradable que, posiblemente, ningún otro candidato al poder supremo lo hubiera logrado. Suetonio añadió, "Incluso se había profetizado abiertamente que probaría ser un segundo Nerón".

En el 24 de junio del 79, Tito sucedió a su padre como emperador y sorprendió a casi todos, llegando a convertirse, su integridad, en legendaria. Dion Casio intentó explicar este cambio de carácter: "Esto pudo deberse a que realmente había experimentado un cambio, de hecho, para los hombres es diferente ejercer poder como asistentes de otros a que ejercer autoridad independiente por ellos mismos". A diferencia de muchos de sus predecesores que dependían de informantes para suprimir conspiraciones y conjuras, Tito los detestaba, y los azotaba, aporreaba e incluso los vendió como esclavos. Su hermano Domiciano, sin embargo, renovaría la práctica.

    A pesar de todo, se consideró su reinado como bondadoso, y aunque corto, pudo terminar varios proyectos comunitarios. Un ejemplo fue completar el Anfiteatro Flavio que había iniciado su padre y construyendo nuevos baños imperiales. Por desgracia, su reinado se vio golpeado por tres veces, al poco de ascender al poder: en primer lugar, el Monte Vesubio hizo erupción y arrasó las ciudades vecinas de Pompeya y Herculano en agosto del año 79. Tito visitó las áreas devastadas, asegurándose que se proporcionara la ayuda necesaria. Mientras se encontraba viendo la devastación producida en Pompeya, se declaró un incendio en Roma que duró tres días y tres noches, destruyendo un área comprendida entre el Capitolio y el Panteón. Más tarde, refiriéndose a dicho incendio, dijo: "Esto me ha arruinado". Respecto al incendio, Dion Casio negó cualquier posible causa humana, diciendo que fue de "origen divino". Aunque la mayor parte de la reconstrucción tuvo lugar bajo Domiciano, Tito realizó la construcción de un nuevo templo de Júpiter Óptimo Máximo. Llegando, incluso a despojar a su casa de decoraciones, distribuyéndolas entre los templos y edificios públicos dañados. La última catástrofe en azotar su reino fue una severa plaga, de la que Suetonio escribió, "Tito intentó controlar la plaga por todos los medios imaginables, tanto humanos como divinos - recurriendo a todo tipo de sacrificios y remedios médicos".




En el verano del 81, salió de Roma junto a su hermano a los Montes Sabinos donde su familia tenía una villa. Allí contrajo, repentinamente, una fiebre —probablemente malaria—, hay quienes sospechan que fue envenenado por orden de Domiciano, que se apresuró a regresar a Roma donde se sentó esperando reclamar el trono. El 13 de septiembre del año 81, Tito murió y sus últimas palabras fueron "Solo he cometido un error". Nadie está seguro de su significado. Tito había gobernado el Imperio romano durante dos años: desde la muerte de su padre en el 79 hasta su propia muerte el 13 de septiembre del 81. A Tito le sucedió Domiciano, cuyo primer acto fue deificar a su hermano. En lo que se refiere a su muerte, los historiadores han especulado mucho, Filóstrato defiende que fue envenenado por Domiciano y que su muerte había sido pronosticada por Apolonio de Tiana; mientras que​ Suetonio y Dión Casio sostienen que murió de causas naturales pero acusan a Domiciano de haber abandonado a su hermano enfermo. ​


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Ramón Martín


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