Irina Godunova, esposa de Teodoro I

 


Nació en 1557, aunque algunas de las fechas de los acontecimientos en la en su vida son dudosos. La mayoría de las fuentes consultadas concuerdan en que fue elegida por Iván el Terrible para convertirse en la esposa del zarevich Teodoro. Con 23 o 24 años, Irina fue considerada en edad para casarse en el Principado de Moscú, donde lo común era que la novia fuera adolescente, por lo que se desconoce por qué Irina se casó más tarde. Su matrimonio fue arreglado por su hermano, Boris Godunov, que así se aseguraba un lugar en el círculo íntimo del zar y el título de boyardo.

         Según esas mismas fuentes, era más inteligente y educada que su marido, en el que, rápidamente, consiguió influir. Parece ser que Teodoro posiblemente tuviera un pequeño retraso mental. El matrimonio no tendría hijos, y pese a ello el zar Iván IV no interfirió en su matrimonio.

 

Durante su boda, se esperaba que Irina diera a luz a un heredero varón, puesto que, si el zar Teodoro moría sin hijos varones, había dudas sobre si su medio-hermano, Dimitri, sería considerado heredero legítimo, ya que era fruto del séptimo matrimonio de Iván el Terrible, y la Iglesia ortodoxa solo reconocía hasta cuatro matrimonios como legítimos. Irina sintiéndose presionada, en 1585 viajó al monasterio de la Trinidad y San Sergio de Moscú con la esperanza de encontrar un remedio para su infertilidad. En 1592 quedaría embarazada, alumbrando una hija, Feodosia Fiódorovna, que no vivió mucho tiempo, pues falleció en enero de 1594. Dicha esterilidad llevó a intrigas en la corte. En 1585, el metropolitano de Moscú Dionisio II había propuesto que se divorciaran, acusando a Irina de infértil. Esta sugerencia fue vista como un esfuerzo por parte de los clanes boyardos para debilitar el poder de los Godunov. Como respuesta, Borís Godunov depuso al metropolitano y le encerró en el monasterio de San Varlaamo de Jutýn y de la Transfiguración del Salvador a las afueras de Nóvgorod. En 1587, varias poderosas familias boyardas aconsejaron al zar que se divorciara por esta misma razón. Teodoro dio su aprobación al castigo que Irina y Borís impusieron a esos boyardos, obligando a sus hijas, las que ellos habían sugerido para reemplazar a Irina, a tomar los hábitos.

Con la muerte del zarevich Dimitri en circunstancias misteriosas el 15 de mayo de 1591, Irina se vio aún más presionada, ya que la dinastía rurikida, que había gobernado desde el siglo IX, se extinguiría si Teodoro fallecía sin un hijo, lo que podría desatar una sangrienta sucesión.

La zarina tuvo una gran influencia durante el reinado de su marido participando en asuntos de estado; en un principio, de forma discreta y sin alardes, aunque pronto comenzó a participar abiertamente, a menudo haciendo aparecer su nombre en los decretos del zar. También fue conocida en el extranjero, manteniendo correspondencia con la reina Isabel I de Inglaterra y con el patriarca de Alejandría Meletis Pigasos. Teodoro confiaba en ella y le consultaba algunos cuestiones, haciendo caso a sus consejos.

 

Tras la muerte de Teodoro I el 7 de enero de 1598, la dinastía Rúrikovich se extinguió en lo que se refiere a la línea masculina. Días antes de la muerte del zar, éste declaró que Irina se haría monja tras su muerte e hizo prometerle que acataría su deseo. Pero, Irina, al no existir un candidato al trono, anunció su intención de tomar el poder para evitar el tumulto. Ninguna mujer había reinado antes en Rusia, y la familia Godunov pidió al patriarca de la Iglesia ortodoxa, que diese su consentimiento, y a los boyardos de la Duma para que le juraran lealtad. Pero la situación legal era complicada: como Irina nunca fue coronada, no tenía autoridad para ejercer o transferir el poder. A pesar de que la iglesia y la nobleza estaban dispuestas a aceptar su gobierno, el pueblo se amotinó. Durante nueve días, la situación no estaba clara e Irina gobernaba de facto. Su primer acto fue declarar una amnistía de presos para ganarse el cariño del pueblo, pero esto fracasó, pues, se liberaron delincuentes peligrosos, lo que causó el descontento general. Irina para impedir una gran revuelta cedió el poder a la Duma boyarda y el poder a su hermano, Borís Godunov. Entonces se retiró al monasterio de Novodévichi al sur de Moscú, donde ingresó, como monja con el nombre de Alejandra. Por deseo de su hermano, el nombre de Irina siempre precedió al de cualquier otro miembro de la familia imperial en las oraciones en la iglesia hasta su muerte, que tuvo lugar el 27 de octubre de 1603, aunque algunas fuentes datan su muerte el 26 de septiembre, y otras en el año 1604.


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Ramón Martín

 



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