22 jun 2022

Jorge I, rey del Reino Unido desde 1714 a 1727

 


CASA DE HANNOVER

Nacimiento: El 28 de mayo de 1660 en Osnabrück (Hannover)

Fallecimiento: El 11 de junio de 1727 en Osnabrück (Hannover)

Padres: Ernesto Augusto de Brunswick-Luneburgo y su esposa Sofía del Palatinado.

Reinado: Desde el 1 de agosto de 1714 al 11 de junio de 1727.

 



Fue, antes que rey de Gran Bretaña e Irlanda, elector de Hannover, desde 1698. Había nacido el 28 de mayo de 1660 en Osnabrück, cerca de Hannover, y era hijo del primer elector de Hannover, Ernesto Augusto de Brunswick-Luneburgo y de Sofía del Palatinado, nieta de Jacobo I de Inglaterra, e hija de Federico, elector del Palatinado. Fue el primer monarca inglés de la casa de Hannover. En 1682, casó con su prima Sofía Dorotea, en un intento de asegurar la unidad de la casa de Hannover, pero, debido a las infidelidades del monarca, su esposa pidió el divorcio el año 1694, por lo que fue confinada en el castillo de Ahlden, donde le llegaría la muerte tras treinta y dos años de reclusión. En 1698, Jorge sucedió a su padre como elector de Hannover; y gracias al Acta de Establecimiento de 1701, los derechos sucesorios al trono inglés fueron transferidos a la casa de Hannover (protestante), en detrimento de los Estuardo (católicos), lo que le colocó en tercer lugar en la línea de sucesión, tras la reina Ana y su madre Sofía del Palatinado.

Entre los años 1707 y 1709 fue comandante supremo del ejército imperial en el Rin, durante el desarrollo de la Guerra de Sucesión española.

Aunque se mantuvo al margen de la política inglesa hasta su ascensión al trono, sostuvo estrechos contactos con el partido liberal whig, a los que favoreció en todo momento, en contra del partido conservador tory, los cuales apoyaban los derechos dinásticos de los Estuardo. Cuando su madre, Sofía, murió el 8 de junio de 1714, Jorge se convirtió en el heredero directo al trono inglés, y apenas dos meses más tarde, el 20 de octubre, al morir la reina Ana, fue coronado rey en la abadía de Westminster. Ya como rey de Inglaterra, Jorge I confió su gobierno al partido liberal whig, como compensación al apoyo que los tories habían prestado al pretendiente católico de los Estuardo, Jacobo Eduardo Estuardo. Debido a la revuelta que tuvo lugar en 1715, en el norte de Escocia, a cargo de los jacobitas, Jorge encontró el pretexto ideal para, en 1719, suprimir de un plumazo al partido de los tories, conformando así un gobierno totalmente liberal adecuado a sus intereses, que no le daría problemas hasta su muerte.



Aliado estrechamente con los Orleáns, tomó parte activa en la política continental en la guerra comenzada por España. La Corona de España, alentada por una política de reivindicación por parte de su primer ministro Alberoni, atacó sus antiguas posesiones en Italia; a causa de lo cual, Jorge I alentó la formación, en 1717, de la Triple Alianza en la que, un año después, ingresó Austria. Gracias a esta entente militar, España tuvo que devolver lo conquistado, dimitiendo, Alberoni. Jorge conseguía de esta manera consolidar sus derechos al trono inglés frente al pretendiente Estuardo, al igual que el duque de Orleáns en el trono francés, en contra de los deseos del rey español, Felipe V, que lo reclamaba para sí. Durante todo su reinado, Jorge I dio muestras de gran parcialidad a favor de sus consejeros y ministros alemanes, otorgándoles lucrativas prebendas. A pesar de lo cual, supo llevar a cabo una política interior acertada, gracias a que la puso en manos de dos políticos de relieve: Stanhopey y Walpole, que se alternaron como primer ministro. Una vez que los problemas entre Jorge y su hijo y sucesor, el futuro Jorge II, se resolvieron, el reino comenzó a consolidar su imperio colonial y la importante hegemonía industrial que colocaría, a finales de siglo, a Gran Bretaña como primera potencia mundial.

Jorge I mantuvo siempre sus preferencias alemanas, sin esforzarse, lo más mínimo, en integrarse en la cultura y costumbres de su nuevo reino. Ni siquiera se esforzó en hablar el idioma. Terminó por no asistir a las reuniones de sus ministros, descargando la política en el primer ministro, lo que provocó el nacimiento del gabinete presidencial, que se convertiría en el órgano supremo del poder, suplantando al antiguo consejo privado. Esta forma de gobernar estableció y fortaleció las instituciones parlamentarias y liberales.

Jorge I falleció cuando realizaba su sexto viaje a su natal Hannover. Sufrió un derrame en el camino de Delden a Nordhorn el 9 de junio de 1727 y fue trasladado al palacio del príncipe-obispo en Osnabrück, donde falleció el día 11. Fue enterrado en el palacio de Leine (Hannover), pero sus restos se trasladaron a los Herrenhäuser Garten, tras finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Ramón Martín


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