Didio Juliano (193)

 


Marco Didio Juliano nació el 30 de enero del año 133. Era hijo de Quinto Petronio Didio Severo de Milán y Emilia Clara. Su infancia se desarrolló en la casa de la madre de Marco Aurelio, Domicia Lucila. La educación recibida le permitió ascender en el entorno imperial y convertirse en comandante en Germania, gobernador de Germania Inferior y, durante el tiempo del reinado de Pertinax, senador y co-cónsul. Aunque su carrera se estancó cuando él, junto a otros comandantes fueron llamados a Roma por el emperador Cómodo, y fue forzado a retirarse temporalmente. Pudo haber formado parte de la conspiración para asesinar al emperador.

Con la muerte del emperador Pertinax, Juliano decidió usar su riqueza para comprar el trono, superando en la subasta al prefecto de Roma y suegro de Pertinax, Tito Flavio Sulpiciano. Para asegurar su ascenso al trono, convenció a la Guardia que Tito podría buscar venganza por la muerte de su yerno. Según Gibbon, no fue por ego personal, sino atendiendo a la sugerencia de su esposa e hija, lo que lo convenció de buscar el trono.

Al igual que Pertinax, Juliano sabía que necesitaba mantener el apoyo de la Guardia Pretoriana para permanecer en el trono imperial, algo que no podría hacer. No pasó mucho tiempo antes de que el nuevo emperador admitiera que no era tan rico como había afirmado. Su compra del trono lo hizo impopular con el Senado y con el pueblo; y al perder el apoyo de la Guardia, sus días en el trono estaban contados. Tampoco le fue mejor cuando asumió sus nuevas responsabilidades, pues consideraba que sus deberes al Estado no tenían importancia y ocupaba su tiempo en una vida lujosa y actividades de libertinaje.

Al poco de asumir sus nuevas responsabilidades, tres comandantes expresaron sus intenciones de arrebatarle el trono, declarando que habían sido elegidos por Pertinax como sucesores. El primero en declarar su intención fue Cayo Pescenio Níger, gobernador de Siria, al que preferían muchos en Roma. Aunque fue nombrado emperador por sus tropas —llegó a elegir a Antioquía como su capital—, decidió retener su marcha sobre Roma hasta que pudiera reunir más apoyo, ya que solo contaba con cuatro legiones. Luego vino Décimo Clodio Albino, gobernador de Britania, que solo contaba con el apoyo de tres legiones. Y por último, estaba Lucio Septimio Severo, gobernador de Panonia Superior. Parecía ser el más fuerte de los tres candidatos con 16 legiones, todo el ejército del Rin y Danubio.

El 9 de abril del 193, con el apoyo de su ejército, Septimio Severo se autodeclaró emperador en Carnuntum, y después de obtener el respaldo de Clodio Albino, marchó hacia el sur a Roma. Juliano, desesperado, ordenó a la Guardia construir fortificaciones para defender la ciudad, pero se negaron. Después, Juliano pidió al Senado nombrar a Septimio Severo como cocónsul; pero el Senado también se negó y, el 1 de junio del 193, fue condenado a muerte por el Senado y, aunque aún no había entrado a la ciudad, Septimio Severo fue reconocido como el nuevo emperador. Un asesino fue enviado a la casa de Juliano, donde, al encontrarlo solo, lo apuñaló y decapitó. Las últimas palabras del emperador fueron: "¿Pero qué mal he hecho? ¿A quién he matado?" Su muerte marcaría el final del segundo emperador en el "Año de los Cinco Emperadores".



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Ramón Martín


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