Castillo de Simancas en Valladolid
Adentrado el siglo XV, Simancas pasa de pertenecer de la jurisdicción de Valladolid, a la de los Enríquez, Almirantes de Castilla, que serán los encargados de construir este castillo, a partir de 1465, sobre los restos de una fortaleza árabe, de la cual quedan vestigios, como el cuerpo principal, las torres y la barbacana, así como una puerta, situada al este del castillo, entre dos torres y con planta pentagonal.
Un siglo después, en el XVI, el entonces alcalde Hernando de la Vega, añade cavas y barreras, aumenta la profundidad y anchura del foso y se abre una nueva puerta, orientada al norte. Aunque el castillo llegó a tener tres puertas con sus correspondientes puentes levadizos, dos de ellas fueron reformadas durante los reinados de Carlos II y Felipe V. Quedando constancia de ello, puesto que, sus escudos las presiden hoy.
Durante diversos momentos fue utilizado como depósito de armas y polvorín, e incluso de cárcel en tiempos de los Reyes Católicos. Aquí estuvo preso y fue ejecutado a garrote vil, en el cubo del castillo conocido en la actualidad como Torre del Obispo, el arzobispo de Zamora, don Antonio de Acuña, capitán comunero de Castilla, por orden del rey, a manos del alcalde Ronquillo, en 1521. Este personaje tomó parte activa en la batalla de Villalar, donde fue hecho preso. Se le dio la oportunidad de arrepentirse, pero lejos de hacerlo, estranguló al alcalde de la fortaleza, tratando de huir; pero fue capturado, y el nuevo alcalde, Rodrigo Ronquillo y Briceño ordenó su muerte.
También fue asesinado en este castillo el 24 de noviembre de 1522, el mariscal Pedro de Navarra, que había sido apresado en 1516, durante la segunda ofensiva para recuperar el Reino de Navarra.
En 1540 Carlos I, ordenó que una de sus torres se empleara para archivar los documentos más importantes de la Corona. Será su hijo, Felipe II quien dará el impulso definitivo para la utilización del conjunto de la fortaleza, a guarda y custodia de documentos. Otorgándole el correspondiente reglamento. Juan de Herrera se hace cargo del proyecto, y para ello realiza una serie de reformas: elimina las bóvedas, cambia el patio, al tiempo que derriba la muralla. A partir de 1588, se hace cargo de la obra Francisco de Mora, suyo es el nuevo patio, la escalera principal y el pórtico de entrada. Las obras se darán por terminadas ya entrado el siglo XVII, a cargo de Pedro Mazuecos y Diego de Praves.
Ramón Martín
Para la realización de este artículo se han empleado diversas publicaciones a el dedicadas y las imágenes son de Pinterest y WikipediA.








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