La calle de Alcalá se ha mantenido siempre con este nombre, exceptuando una corta temporada, en que llevó el de Duque de la Victoria. En ella se conservan antecedentes de construcciones particulares desde 1624.
Cuenta la tradición que el sitio donde se encuentra la calle, se llamaba antiguamente
Caños de Alcalá, por una fuente que allí había, rodeada de olivares, que fueron mandado arrancar por la reina
Isabel I de Castilla, ya que en dichos olivares se cobijaban gentes que acometían a paseantes y viajeros.
Sobre el arroyo que originaba la mencionada fuente, se construyó, en tiempos de
Felipe II, el
palacio de doña Eufrasia Pignatelli, principiando las edificaciones de la calle.
Nos cuenta León Pinedo que, en la noche del 26 de marzo de 1623, llego a Madrid el príncipe de Gales, que venía en secreto a tratar su casamiento con la infanta doña María. Se instaló en la casa del embajador de Inglaterra, el barón Higini, situada en nuestra calle. Llego el príncipe a eso de las 11 de la noche, mandando a un criado que avisase al conde, de la presencia de dos caballeros que le querían hablar. Bajo el conde, y reconoció al príncipe y al marqués de Buckingham.
Fallecido el conde-duque de Olivares, su viuda, tras una estancia en Toro, se trasladó el 21 de julio de 1645 a su villa de Loeches, desde donde pidió permiso para trasladarse a una moderada casa en la calle de Alcalá, cerca del Prado.
Algunos edificios de la calle
En el número 5 de nuestra calle está el
Ministerio de Hacienda, edificio que fue construido por Sabatini, destinado a
Aduana. Instalándose el
Ministerio de Hacienda, el 21 de diciembre de 1845.
El desaparecido
Palacio de Torrecilla, estaba situado en el número 9, junto a la
Real Casa de la Aduana, posteriormente,
Ministerio de Hacienda, fue destruido por los bombardeos realizados por el ejército sublevado, durante el infructuoso intento de conquistar Madrid. Solo se conserva la portada barroca.
En el número 13 de nuestra calle estuvo el
Real Gabinete de Historia Natural. Instalado en sus principios en el
Palacio de Saceda o
Palacio de Goyeneche, por decreto de
Carlos III, de 17 de octubre de 1771. En el edificio obra de don Pedro Rivera. Se destinaron los pisos bajo y principal a las dependencias de la
Academia de San Fernando y el segundo para el
Gabinete. A la primitiva colección se agregaron las alhajas y vasos heredados por
Felipe V de su padre el Delfín.
En el número 14, encontramos uno de los edificios emblemáticos de la ciudad. Me refiero al
Edificio de la Equitativa, Fue construido por una empresa de seguros, y tras pasar por las manos de dos entidades bancarias, acabó siendo un hotel. Toda una vida dentro de la ciudad.
En el número 15 se encuentra el Casino de Madrid, que en un principio estuvo ubicado en el Edificio de la Equitativa.
Un Banco del País Vasco llega a Madrid, y el edificio que será su sede, es realizado por artistas llegados de allí. Estamos hablando del
edificio del Banco de Bilbao, situado en el número 16 de la calle.
En el número 20 se encuentra el Teatro Alcázar, donde anteriormente estaba el Trianon Palace, que fue destruido por un incendio.
El edificio de la Unión y el Fénix Español, en el número 23 de la calle, destinado a ser la sede de la antigua compañía de seguros, fue uno de los primeros rascacielos de la ciudad. Desde 2006 alberga el hotel Petit Palace Alcalá Torre, de la cadena High Tech.
Seguimos el sentido de la calle de Alcalá y en el número 25 se encuentra la
Iglesia de Las Calatravas, formaba parte del antiguo
Monasterio Real de la Concepción, y tiene una curiosa leyenda.
En donde se encuentra el
Café de Fornos (número 27), estuvo el Convento de Nuestra Señora de la Piedad, conocido por
Las Monjas de Vallecas, ya que había sido fundado en Vallecas en 1473 por Alvar Garcidíez de Rivadeneira, maestresala de
Enrique IV. Se instalaron las monjas en este sitio de nuestra calle, a mediados del siglo XVI, cuando la calle era aún arrabal. En la actualidad es sede del
Banco Vitalicio.
Realizado por el arquitecto pontevedrés, Antonio Palacios, como sede del
Banco Mercantil e Industrial, alberga en la actualidad diversos organismos, algunos dependientes del gobierno de la Comunidad de Madrid. En el número 31.
Siguiendo la numeración, llegamos al número 34 donde se encontraba la Casa de Los Heros, que fue Sede de la Presidencia del Gobierno, hasta el año 1914.
Situado en el número 34 de la calle de Alcalá, encontramos las dependencias de la Sede del Ministerio de Educación. La sede también se compone del edificio situado en el número 36 de la citada calle, habilitado para albergar las dependencias del Ministerio durante los años 1931 y 1932.
En el número 36, también estuvo ubicado el Teatro Japonés, en el iniciaron su carrera, artistas como Amalia Molina, Pastora Imperio y la Fornarina.
El
Edificio Metrópolis es uno de los más admirados de Madrid, situado en el número 39 de la calle de Alcalá, tiene una gran cantidad de elementos curiosos, pequeños secretos y una larga historia que merece conocerse.
El convento de la Natividad y San José, denominado popularmente convento de las Baronesas, fue un convento de monjas carmelitas, ubicado en el número 42 de la calle de Alcalá.
El Círculo de Bellas Artes, es una entidad cultural privada sin ánimo de lucro con sede en el número 42 de la madrileña calle de Alcalá, donde estuvo el convento de la Natividad y San José. Es un centro multidisciplinar, donde se desarrollan actividades que abarcan desde las artes plásticas hasta la literatura pasando por la ciencia, la filosofía, el cine o las artes escénicas.
Del antiguo
convento de san Hermenegildo, que era de carmelitas descalzas, fundado por iniciativa de santa Teresa de Jesús, derribado en tiempos de la Revolución, solo queda la iglesia, que fue construida en 1742 y sirve de
parroquia de San José, aunque conocida popularmente por la advocación del Carmen. Está situada en el número 43 de la
calle de Alcalá.
Al lado de la Iglesia de San José, en el número 45, se halla el Teatro Apolo, que debió llamarse de Moratín. Construido bajo la dirección del arquitecto Señor Sureda.
Edificio del Banco de Vizcaya, En el número 45 de la calle de Alcalá. El arquitecto bilbaíno Manuel Ignacio Galíndez Zabala, recibió el encargo del Banco de Vizcaya para su nueva sede en Madrid.
El palacio de Lorite o edificio de Banca Calamarte, fue un edificio ubicado en el número 46 de la calle de Alcalá, esquina con la calle del Marqués de Cubas. Fue proyectado por el arquitecto José de Lorite Kramer y construido entre 1923 y 1924 a raíz del encargo de la Banca García-Calamarte.
Siguiendo la Calle de Alcalá, en su bajada hacia la
Fuente de la Cibeles, en la plaza del mismo nombre, en el número 48, haciendo esquina con el Paseo del Prado, encontramos el
edificio del Banco de España.
Justo al otro lado de la
Plaza de Cibeles, en el número 50 de la
calle de Alcalá, nos encontramos con un imponente edificio, se trata del
Palacio de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento de la ciudad.
En el número 51 se encuentra el
Palacio de Buenavista, que fue
Ministerio de la Guerra y hoy
Cuartel General del Ejército de Tierra de España. Los jardines integrados en el solar que ocupa el edificio corresponden con lo que fue la
Huerta del Corregidor Juan Fernández.
Frente al
Palacio de Buenavista, nos vamos a encontrar con el
Palacio de Linares, con su famosa leyenda.
Hemos conocido los cuatro edificios que están situados en las cuatro esquinas que formar los ejes de la calle de Alcalá, con el paseo de Recoletos y el paseo del Prado. Pero se forma una plaza, el lector sabe que nos referimos a la Plaza de Cibeles, que recibe su nombre de la diosa Cibeles, que se enseñorea de la Plaza y posiblemente de Madrid entero.
Subiendo por nuestra calle, camino de Alcalá, llegamos al
Palacio del marqués de Portugalete fue un gran palacio construido en la década de 1860, ubicado en el número 56 de la
calle de Alcalá, en la esquina con la
calle Alfonso XI. También conocido como el
Palacio de Bailén, perteneció a la familia de Castaños, descendiente del
general Castaños, el vencedor de la
Batalla de Bailén.
El Palacio de Alcañices, fue un edificio, actualmente desaparecido, que estaba situado en el número 74 de la calle de Alcalá, sobre los terrenos que ocupó la vivienda de don Luis de Haro.
La
Iglesia de san Manuel y san Benito, ubicada en el número 83 de la
calle de Alcalá, Es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura neobizantina madrileña, junto con el
Panteón de Hombres Ilustres, también obra de Arbós.
Entre el espacio que ocupa el Palacio de Linares y la Puerta de Alcalá, números 55 en adelante, se hallaba el Real Pósito de la Villa de Madrid, que fue construido en 1745, para controlar las exigencias de los panaderos y contaba con el suficiente suministro de trigo y harinas, contando asimismo con los correspondientes hornos. A mediados del siglo XVIII, El Barrio de Villanueva, se componía de 42 casas, habitadas en su mayoría por panaderos que suplían la carestía de este artículo en determinadas épocas. En 1743, la Junta de Abastos, quitó los referidos hornos de Villanueva, protegiendo así a los panaderos particulares de la Corte, con lo que la famosa panera llamada de la Santísima Trinidad se dedicó a almacén para los telones y enseres de los teatros De la Cruz y del Príncipe. Dedicándose posteriormente a cuartel de Ingenieros, siendo derribado en tiempos de la Revolución.
Una vez pasada la
plaza de la Independencia, donde se encuentra la
Puerta de Alcalá, se construyó un edificio destinado a escuelas, que fue inaugurado el 18 de octubre de 1886. Y en la glorieta que se halla delante de este edificio, se encuentra la estatua ecuestre del
general Espartero, obra del escultor Alfred Gibert.
La calle de Alcalá y las plazas de Toros
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