Iglesia de Las Calatravas en Madrid



La Iglesia de las Calatravas, nombre con el que se conoce la Iglesia de la Concepción Real de Calatrava, formaba parte del antiguo Monasterio Real de la Concepción que, fue mandado construir, por Felipe IV. Se encuentra ubicada en el número 25 de la calle Alcalá y es una clara muestra del barroco madrileño. 

    La historia de dicho convento está unida a la de la Orden Militar de Calatrava, que fue fundada en el siglo XII, con objeto de defender el sur de la península de los ataques musulmanes. Las órdenes militares, que tenían un carácter guerrero y masculino, tuvieron pronto sus equivalentes femeninos, con el fin de acoger en los monasterios a las esposas e hijas de los que partían a la guerra, y así ayudar, mediante la oración y la penitencia, a la misión de los caballeros cristianos. Surgen así las religiosas Comendadoras de Calatrava, rama femenina de la Orden del mismo nombre. Las religiosas de Calatrava de Madrid ocuparon, primeramente, un convento en Almonacid de Zorita (Guadalajara), pero en 1623, trasladaron la casa a la capital. 

    El convento y la iglesia se construyeron en esa época, por el arquitecto Fray Lorenzo de San Nicolás, aunque fue terminado por Isidro Martínez y Gregorio Garrote, entre los años 1670 y 1678, convirtiéndose pronto en uno de los centros religiosos más populares y concurridos de Madrid. 

    El exterior de la iglesia fue remodelado por Juan de Madrazo en 1858, por encargo de Francisco de Asís, marido de la reina Isabel II. Es de estilo renacentista. 

    Durante el Sexenio Democrático (1868-1874), se propuso derribar el convento y la iglesia. Aunque el edificio del convento fue destruido, se optó por conservar la iglesia. Tras la desaparición del convento, el edificio de la Iglesia quedó embutido en un cúmulo de edificaciones posteriores que rompen la armonía estética. 

    Convertida ya la iglesia conventual en parroquia, no sufrió los avatares de la Guerra Civil, conservando su interior casi intacto, aunque, la falta de mantenimiento y el olvido llevaron al monumento a un estado de grave deterioro durante las últimas décadas del siglo XX. Nada más iniciarse el siglo XXI, se acometieron reformas, tanto en el exterior como en el interior, que fue totalmente restaurado. 

    Dentro de la iglesia encontramos varias capillas dedicadas a los patronos de varios gremios o cofradías. 

    El templo tiene planta de cruz latina, con un crucero y una cúpula, constituida por un tambor de ocho ventanas, cuatro abiertas y cuatro cegadas. Su exterior se caracteriza por el colorido rosáceo de terracota que cubre la fachada y el rosetón central con la Cruz de Calatrava. En la entrada principal podemos ver una imagen de la Inmaculada de Sabino Medina, San Raimundo de Fitero de Andrés Rodríguez y San Diego Velázquez de José Pagniucci. Todas del siglo XIX.



En el interior destaca el retablo del Altar Mayor, realizado por José Benito de Churriguera, entre 1720 y 1724, de estilo barroco, donde no faltan columnas estriadas con hojas de acanto, guirnaldas y cortinajes. Este retablo es la única obra de Churriguera que hay en Madrid. 


Cuenta la leyenda 

Que la iglesia se alza sobre el lugar donde antes se levantaba el palacio de una familia aristócrata, cuya hija adolescente fue uno de los primeros amores extraconyugales de Felipe IV. La chica dio a luz un bastardo, que moriría a los 8 años, a quien ella pronto seguiría. El Rey ordenó levantar un monasterio al que muy apropiadamente llamó Convento de la Concepción Real, donde había dado rienda suelta a sus instintos.


Para la realización del presente artículos se ha consultado diversas publicaciones referidas a estos edificios. Es el caso de Rutas con Historia y WikipediA.
Las imágenes de WikipediA.

Comentarios

  1. Muy interesante.En México pasó lo mismo con muchas iglesias importantes: destruidas por los liberales, reformadas de manera inadecuada.

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