martes, 25 de julio de 2017

Francisco Armero y Fernández de Peñaranda

Nació en Fuentes de Andalucía (Sevilla), el 3 de mayo de 1804. Con 16 años ingresa en la Armada, participando, desde muy joven, en varias batallas navales de la España convulsa de ultramar del siglo XIX, destacando siempre por su valentía y capacidad de resolución .

En 1834 estalla la Primera Guerra Carlista., donde tuvo una destacada intervención, viéndose sus éxitos recompensados, como ocurrió el  19 de noviembre de 1836 donde  Armero recibe la orden de remontar el río Nervión hasta Portugalete y de ahí seguir hasta Bilbao. Sin embargo la rivera estaba controlada por el enemigo, produciéndose una gran  batalla.  En diciembre participaría en una nueva incursión contra el sitio. En este caso, no se limitó a participar en la batalla naval, ya que llegó a tomar una batería enemiga a punta de bayoneta. El 24 de diciembre se logró levantar el cerco. Por el éxito del desembarco el general Espartero le concede a Armero la gracia de Coronel del Ejército de Tierra.

En agosto de 1838 fue elegido diputado a Cortes por Sevilla,  trasladándose a Madrid. El 26 de junio de 1839 es nombrado Comandante de las Fuerzas Navales del Cantábrico. En enero 1840 la Reina le concede el cargo de Brigadier de la Armada Nacional y es nombrado también comandante general de las fuerzas de Cataluña y Valencia, donde destacó en la lucha contra los últimos focos carlistas que  desaparecen, terminando así la primera guerra carlista.

En mayo de 1843 se producen levantamientos en toda la península contra Espartero, Armero sale para Sevilla a detener el levantamiento.  Se constituye una Junta de Defensa, cuya primera misión fue organizar la defensa de Sevilla contra el ejército partidario de Espartero que se dirigía a la ciudad, al mando del general Van-Halen. A su llegada a la urbe en julio comienzan a bombardear la ciudad, produciéndose importantes bombardeos por el barrio de la Calzada, cerca de la Puerta de Carmona.

En este contexto Armero, que se encontraba en Fuentes, se presenta voluntariamente en Sevilla. Rápidamente se le nombra Jefe del Primer Distrito, que era el que abarcaba el Puerto, para evitar cualquier posible ataque marítimo a la ciudad, consiguiendo que el enemigo no pudiera aislar la plaza del río, haciéndose posible la comunicación fluvial con la Junta de Cádiz. Finalmente los sitiadores deciden abandonar el cerco y tanto Espartero, como  Van Halen, van al Puerto de Santa María, donde embarcan en un buque inglés, exiliándose. Sin embargo, en Sevilla continuaron las  revueltas populares, renunciando el  alcalde y los regidores. Ante esta rebelión abierta Armero proclamó el Estado de Sitio en la ciudad el 4 de febrero de 1844.


El 3 de mayo de 1844 la Reina le nombra Ministro de Marina, Comercio y Gobernación de Ultramar, cargo que ocupó hasta el 28 de enero de 1847, al mismo tiempo que el de Capitán General de Madrid. Formando parte de la comisión que redactó la nueva constitución, proclamada el 23 de mayo de 1845.

Llegó a ser Presidente del Consejo de Ministros (1857-1858) y en febrero de 1864 le fue concedido el título de Marqués del Nervión, como homenaje a su labor en los sitios de Bilbao. Fallecio el 1 de Julio de 1866 en Sevilla.


Su hijo Francisco Armero y Díaz II Marqués de Nervión, era el propietario de los terrenos del Cortijo Maestro Escuela sobre cuyos terrenos  se comenzó a levantar el barrio de Nervión, zona que ya en 1900 habia sido elegida por D. Luis Lerdo de Tejada  para hacer una ciudad jardín  al estilo de las que por aquel entonces se construían en Inglaterra. En 1911, el marquesado  de Nervión donó los solares para la construcción del  Matadero y el por entonces Centro Penitenciario Provincial Sevilla I. 




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