Palacio de Medinaceli en Madrid

Nuestro palacio, incluidos sus jardines, huertas y dependencias ocupaba una gran manzana comprendida entre la Carrera de San Jerónimo, el Paseo del Prado y las calles de Huertas, Jesús, Cervantes, San Agustín y la plaza de las Cortes. Mandado construir por el duque de Lerma en los primeros años del siglo XVII, fue heredado por los Medinaceli, sus legítimos descendientes. Los moradores no necesitaba abastecerse de nada fuera de sus tapias, debido a las numerosas dependencias del Palacio.
Durante la Guerra de la Independencia, el Palacio fue incautado por los franceses, que causaron grandes destrozos. En 1857, en una remodelación de la zona, se abrió, dentro de sus terrenos, la prolongación de la calle Lope de Vega al paseo del Prado, y a principios del siglo XX la de Cervantes también al Paseo del Prado y la calle Jesús a la Plaza de las Cortes. En esa época, el palacio era conocido como el Palacio del Prado. La muerte del quincuagésimo duque de Medinaceli en 1873 hace que su viuda se traslade a su nueva residencia, situada en el Paseo de Recoletos esquina a la Plaza de Colon. El abandono del Palacio motiva su demolición en 1910, levantándose en su lugar el Hotel Palace.
Mesonero Romanos nos describe, en su libro “El Antiguo Madrid” del año 1861, el Palacio: "El Palacio de los duques de Medinaceli, inmenso edificio, que, con sus jardines y dependencias, ocupa una superficie de 244.782 pies. Creemos que fue mandado construir por el opulento duque de Lerma don Francisco Gómez de Sandoval, siendo marqués de Denia y favorito ya de Felipe III; era además suya, según ya queda expresado, toda la manzana que desde el paseo del Prado llegaba a la calle de San Agustín, y desde la Carrera de San Jerónimo a la calle de las Huertas, en una extensión prodigiosa, que bastó, no sólo a dotar a su palacio de amplias huertas y jardines, picadero y otras oficinas, sino a las dos fundaciones religiosas que ya dijimos hizo antes y después de ser electo cardenal de la S. I. R.; una de la casa profesa de Jesuitas (después convento de San Antonio), donde colocó el cuerpo de su glorioso antecesor San Francisco de Borja, duque de Gandía, y la otra, la de Trinitarios de Jesús; y no satisfecha aún su piedad opulenta con estas fundaciones, de que rodeó su palacio ducal, adquirió el edificio que ocupaba el Hospital General para colocar en él a las monjas de Santa Catalina, estableciendo por medio de un arco sobre la calle del Prado la comunicación de su palacio con la tribuna de esta iglesia.
A este palacio, en fin, se retiró Felipe V, a la muerte de su primera esposa doña María Luisa Gabriela de Saboya, en febrero de 1714, por consejo y disposición de la intrigante y poderosa Princesa de los Ursinos".
Para la realización del presente artículos se ha consultado diversas publicaciones referidas a esta plaza y su fuente. Las imágenes de WikipediA





Comentarios
Publicar un comentario