lunes, 5 de marzo de 2018

CASTILLOS DE CASTILLA: Castillo de Alcuetas


No hay una fecha cierta, sobre cuando fue construido el castillo de Alcuetas. Probablemente fue construido en el siglo XVI. Es una fuerte obra de mampostería, de piedra y cantos, todo unido con argamasa de cal y arena, modo de construir muy similar al castillo de Valencia de Don Juan el cual fue levantado en tiempos de su III conde y II duque, don Juan de Acuña (†1475), padre de don Alonso Enrique de Acuña, señor de Alcuetas por matrimonio con doña María Cabeza de Vaca, lo cual nos llevaría a datarlo a finales del siglo XV o comienzos del XVI. Desde luego, la existencia de una cantera de piedra arenisca cerca de Alcuetas, en el pago de la Fuente de San Gregorio, puede ser también un nexo de unión relativo a la construcción de ambas fortalezas.



Básicamente es un fuerte rectángulo de 14 X 10 metros de perímetro, a modo de torreón, construido a base de muros de 1,80 metros de espesor, la torre del castillo de Alcuetas alcanza actualmente una altura de 7 metros. Interiormente dividía sus dos alturas por medio de un forjado de madera del cual sólo quedan los mechinales en los muros para encaje de las vigas. La cubierta, de la que no quedan vestigios, pudo formarse a dos aguas con estructura de madera y teja curva.

La planta baja debía ser muy oscura por motivos de seguridad, pues los vanos que rasgaban sus muros eran muy escasos y de pequeñas dimensiones, muchos de ellos a modo de saeteras abocinadas para cobijar a tiradores. Sólo dos ventanas hacia el Oeste y la portada principal, abierta hacia el Este, tienen un tamaño apreciable en esta altura. Parece que el hueco abierto hacia el Norte en esta planta no se corresponde con una puerta original, sino que se realizaría con posterioridad; de hecho, vemos en esta fachada septentrional una serie de huecos que muestran el adosamiento de otro edificio en esta parte, seguramente en una época muy posterior a su configuración como castillo.

Por el contrario, el piso elevado tiene muchos más vanos y son de mayor tamaño. Hay aquí también saeteras, pero destacan las grandes ventanas rematadas por arcos escarzanos de ladrillo, cuatro en cada uno de los lienzos del torreón. Su conservación interior es bastante buena, mientras que el exterior esta muy dañada, posiblemente por expolio de materiales. La Puerta Principal estuvo forrada de piedra, formada por un arco de medio punto de piedra escuadrada, encima de la cual había un arco de descarga, de ladrillo.

El torreón rectangular adosó dos cubos circulares en sus ángulos alternos u opuestos N-E y S-O. Aunque, posiblemente, tales cubos son algo posteriores a la torre central, deducción hecha por el modo en que conectan con la misma. Los muros no aparecen cosidos o trabados, desunión que se ve perfectamente desde el interior de los cubos.

El motivo de incorporar estos elementos circulares se debió, como en tantas otras fortalezas, al desarrollo de la artillería en el siglo XVI y como medio de defensa más eficaz ante ella. Por tanto, el torreón rectangular central podría datar de finales del siglo XV o comienzos del XVI, mientras que la incorporación de los cubos angulares sería ya una obra de algún momento avanzado del siglo XVI.



Se conserva en bastante buen estado el cubo artillero N-E. Tiene dos pisos, alcanzando la altura del torreón central al que se adosa, aunque si aquel estuviese completo sería algo superior al cubo. Su planta es casi un círculo completo, sólo interrumpido por el ángulo de la torre que abraza, dejando en el interior un espacio de 3 metros de diámetro. El espesor de los muros es aquí de 1,10 metros. Nuevamente abajo sólo se abren saeteras, algunas con espectaculares cámaras de tiro realizadas mediante sucesión de varias roscas de ladrillo. En el piso elevado se abre al exterior una ventana también de arco escarzano, conservando en uno de sus laterales un sencillo pero bello asiento donde vigilar u observar la lejanía. Aquí arriba, la comunicación desde el cubo hacia el interior del castillo se realizaba por una estrecha puerta doble, acodada, rasgada en la torre central. El cubo se cubre con una espectacular bóveda de ladrillo, vemos que se conserva parte del enfoscado interior de yeso o cal, formando algunos huecos cuya función desconocemos.

El sistema defensivo del castillo se completaba con un foso, que en la actualidad está totalmente colmatado, al igual que la parte interior de la torre acumula algunos metros de escombros ocasionados por el derrumbe de forjados y cubiertas.




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