miércoles, 11 de julio de 2018

El Greco: Pentecostés



Realizado hacia 1600. Óleo sobre lienzo de 275 X 127 cm. 

Pintada para el retablo mayor del Colegio de la Encarnación (Madrid), un seminario agustino más conocido por el nombre de su fundadora, doña María de Córdoba y Aragón. La Anunciación se encontraba en la parte central del piso inferior del retablo, flanqueada por la Adoración de los Pastores (actualmente en Bucarest) y el Bautismo, mientras que en el centro del piso superior se situaba la Crucifixión, y a ambos lados la Resurrección y esta tela con el tema de Pentecostés. En esta última se representa la aparición del Espíritu Santo a la Virgen y los apóstoles transcurridos cincuenta días de la Resurrección de Jesucristo. En consonancia con la Resurrección, el pintor hubo de introducir a los personajes de la escena (los doce apóstoles, la Virgen y dos mujeres) en un formato estrecho y alargado que organizó en un espacio escalonado, con dos apóstoles abajo y otros encabalgados en los laterales. La tribuna superior se centra en la figura de María, sentada y flanqueada por el grupo más numeroso, agolpado de tal manera que conforma un friso singular de expresivas cabezas. Para tal composición se han señalado varias fuentes de la pintura manierista romana: Federico Zuccaro, Giorgio Vasari y Giulio Clovio, aunque el Greco realizó una transformación muy singular del tema, en línea con el sentido otorgado a todo el retablo. Por ello, se han eliminado las referencias espaciales convencionales, dando protagonismo al sentido ascensional de la composición y a la agitación espiritual ante la asunción de la Gracia. Como en la Resurrección, algunas figuras (las de la zona inferior) repiten los gestos de sorpresa y reconocimiento, mientras que la Virgen aparece con las manos en oración, disposición semejante a la que muestra en obras como la Coronación de la Virgen. De la pintura se ha subrayado de forma unánime la calidad y expresividad de las cabezas representadas, retratos espirituales según la original percepción del Greco, que adelantan la visión que de los apóstoles dará en sus años finales. Deben destacarse las dos figuras de la derecha en la zona alta, que representarían al propio artista y a su hijo Jorge Manuel. La obra está firmada en el segundo peldaño. 





FUENTE: Museo de El Prado 

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