miércoles, 13 de junio de 2018

Dioses romanos de la guerra: Victoria


Dentro de la mitología griega, la Diosa de la Victoria era conocida como Nice o Niké. Uno de los atributos más destacables, era el poder correr y volar a gran velocidad (por lo que normalmente se la represente con alas), al parecer no poseía otras cualidades excepcionales, salvo el ser portadora de la buena suerte. 

Siempre dentro de la mitología griega, era hija del titán Palante y de Éstige, por lo que la sitúa en la primera estirpe de divinidades y, por tanto, anterior a la generación de dioses Olímpicos. Sin embargo, tradiciones más recientes la califican como la compañera de juegos de Palas Atenea, existiendo varias leyendas que unen a ambas diosas. 


Siempre ha estado asociada a otro dios, por lo que a menudo se la representa como una escultura alada de la mano de alguna otra divinidad más importante (como en el caso de la estatua del “Zeus de Olimpia”). 


No obstante, su representación más conocida es la “Victoria de Samotracia”, albergada en el museo parisino del Louvre, una impresionante escultura en mármol, de unos 245 centímetros de altura y datada alrededor del 190 antes de Cristo. La figura femenina alada se posaba sobre la proa de un barco, que actuaría de pedestal para la misma. Su factura es impecable, todo su cuerpo está envuelto en una túnica típica de la antigua Grecia y un manto, que se adhieren a las curvas femeninas dejando prácticamente a la vista su anatomía. 

En cuanto a los templos dedicados a Niké, es famoso el que posee en la Acrópolis de Atenas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario