viernes, 9 de marzo de 2018

CASTILLOS DE CASTILLA: Castillo de Arcos de Jalón


Se conocen asentamientos en el término de Arcos desde muy antiguo, habiendo pasado por estas tierras pobladores celtas, romanos, visigodos, árabes y cristianos. Sobre la primitiva fortificación árabe, los cristianos construyeron en el siglo XIV su castillo.


Situada en una encrucijada de caminos en el valle del río Jalón y en un paso natural entre Castilla y Aragón, Arcos y su castillo constituía una importante plaza desde donde controlar el acceso a Aragón, contando para ello con una extensa red de atalayas y castillos sorianos, como los de Montuenga, Somaén, Jubera y Medinaceli,. Fue objeto de disputas entre Pedro I y la casa Trastámara, así como entre castellanos y aragoneses durante las guerras de la Raya.

A lo largo de la historia fue pasando por manos de diversos propietarios, entre ellos Fernán Gómez de Albornoz y Luna, el primer propietario conocido (en tiempos de Alfonso XI), Juan Duque, los Manrique o los Medinaceli.



En Arcos se asentaba una importante población musulmana, y tan solo entre Arcos y Deza, la Inquisición de Cuenca levantó más de un tercio de los procesos contra los moriscos.

La puerta de acceso al recinto se encuentra en el muro este, al lado de la torre del homenaje, y sobre ella se encuentran los escudos de armas de los Albornoz y Luna. El interior del recinto, que al parecer contaba con un gran aljibe, se encuentra hoy día cubierto y explanado.

La torre del homenaje es de planta casi cuadrada, de 12,8 x 12,6 metros de lados, muros de 2 metros de grosor, y unos 16 metros de altura, aunque quizás pudo haber sido más alta, a juzgar por el escalonamiento exterior a la altura de una imposta y por encontrarse completamente desmochada.



El acceso a la torre se encuentra en altura, no siendo hoy más que un gran agujero a cuyos lados se abren sendas y minúsculas saeteras, siendo estas las tres únicas aberturas al exterior. En el interior pueden verse aún los restos de un arco que servía de apoyo a las vigas de madera que sustentaban los pisos de las plantas.

Fue construido en mampostería con hileras (verdugadas) de ladrillo al más puro estilo morisco. Las esquinas de la torre del homenaje son de sillar.






Todos los textos proceden de libros, periódicos, páginas webs y folletos turísticos en los cuales no se menciona de titularidad alguna de derechos. La mayoría de las fotos están tomadas de Internet y en algunos casos son del propio autor. En el caso de la existencia de un titular de los derechos intelectuales sobre estos textos e ilustraciones, y desea que sean retiradas, basta con ponerse en contacto conmigo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario