martes, 28 de noviembre de 2017

Túneles de Toledo

Muchos se preguntan: ¿Qué tiene Toledo que nos atrae como un imán? Yo particularmente pienso que es un conjunto de cosas, situaciones, leyendas, que emanan de su pasado. Pero hay un aspecto que no ha llegado a todos, y que merece que comencemos un hilo, me refiero a sus subterráneos Toledo por debajo es como un queso agujereado, repleto de túneles, pasadizos laberínticos. Lo verdaderamente importante es que estos espacios, aún localizados en un espacio de terreno, no demasiado extenso, no están comunicados entre sí, son independientes o aislados. Pozos, cisternas, aljibes, criptas, pasadizos, baños, acueductos y multitud de usos logísticos tenían estos espacios bajo tierra. No todo está descubierto, poco a poco surgen a la luz nuevos espacios, tramos de alcantarillado romano, termas, y otros hallazgos arqueológicos que enriquecen esta ciudad. 

Pero además de estos usos, seguro que hubo otras, seguramente utilizadas o perdidas, que tendrían otras funciones más espirituales, culturales, esotéricas. Es esa cueva utilizada para proteger el tesoro, es la cueva utilizada para aprendizaje de la magia. Se convierten en el escenario perfecto para la leyenda y el mito toledano.

 Aunque iré relatándoos uno tras otro, quiero comenzar con uno de los más importantes por su belleza y utilización, aunque carezco de una historia referida a él. Baste pues mencionarlo y adjuntar alguna fotografía. Me refiero al:


Aljibe del Alcázar de Toledo

Localizado bajo el actual Museo del Ejército en el Alcázar de Toledo, es sin duda uno de los más grandes aljibes de la ciudad. Almacenó agua durante siglos, sirviendo para beber incluso a los allí sitiados durante la Guerra Civil.




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