viernes, 24 de noviembre de 2017

CALLES DE MADRID: Calle Abtao

Abatio es el nombre de un célebre combate naval, que tuvo lugar el 7 de febrero de 1866 en aguas de la isla del mismo nombre, en el archipiélago de Chile,  entre la escuadra peruana y las fragatas Villa de Madrid y Blanca, mandadas por don Claudia Alvargonzáles y don Juan Bautista Topete.

No puedo menos de consignar, como recuerdo cariñoso hacia Gustavo Adolfo Becquer, la descripción de este combate, publicada bajo su firma en una revista ilustrada de aquella época:

"Las fragatas Blanca y Villa de Madrid se destacaron de la escuadra en busca de víveres. Con este objeto, tocaron en algunos puntos donde esperaban encontrarlos en abundancia. De vuelta de su expedición, y después de haberse aprovisionado, tuvieron aviso los capitanes de ambos buques de que la mayor parte de las escuadras chilena y peruana se hallaban en uno de los puertos de Chile, adonde se habían refugiado para ponerse al abrigo del ataque de nuestras fuerzas. Efectivamente poniendo el rumbo al sitio que les habían indicado, hallaron en el puerto de Abatio a la fragata Apurimac, de 40 cañones; las corbatas Unión y América, de 16; la Covadonga, de tres, y varios vapores y lanchas cañoneras. Estas fuerzas, protegidas por los bajos y escollos peligrosísimos que rodean el lugar en que estaban fondeados,  y por dos fuertes, en los cuales se habían artillado los cañones de las Amazonas y del Cumbre,  presentaban un aspecto formidable. La Blanca y la Villa de Madrid, cuyos jefes han tenido ya lugar de distinguirse en otras ocasiones, y que en esta han dado una nueva y brillante muestra de su decisión y energía, no dudaron un instante en empeñar la lucha. Despreciando el fuego, bastante vivo al empezar el combate, se aproximarnos cuanto les fue posible a la escuadra contraria, y asentándose sus cañones, después de tres o cuatro horas de empeñadísima lucha, teniendo que sufrir las andanadas de los fuertes que cruzaban sus fuegos a la embocadura del estrecho y de las piezas de los buques chilenos y peruanos, entre los cuales les había de gran calibre, lograron romper la línea enemiga, causándole se considerables destrozos. Terminada la lucha por haber sobrevenido la noche y por haberse refugiado los buques contrarios al fondo del puerto, inaccesible por los bajos y escollos que le rodean, en los cuales se perdieron no ha mucho el Amazonas y un vapor chileno, las fragatas Blanca y Villa de Madrid, que sólo habían sufrido ligeras averías, vibraron de bordo, haciéndose rumbo a alta mar".


Creemos oportuno indicar que las publicaciones americanas señalan este combate con el nombre de Abatio,  y no Abtao, como entre nosotros se pronuncia.

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