lunes, 30 de octubre de 2017

LAS CORTES DE CÁDIZ y LA CONSTITUCIÓN DE 1812: Capítulo 2

La Junta Central y la primera Convocatoria a Cortes

La Junta Central fue la promotora del impulso del proceso constituyente, que terminará en las Cortes de Cádiz. En su primer manifiesto dado en Aranjuez el 26 de octubre de 1808, ya hablaba de la deseable revolución española con “caracteres enteramente diversos de los que se han visto en la francesa”. No obstante ese deseo, no tuvo lugar sino a partir de que el 15 de abril de 1809, cuando el representante de Aragón, Lorenzo Calvo de Rozas, solicite la convocatoria, y el primer oficial de la Secretaría, Manuel José Quintana, ponga en marcha el proyecto de convocatoria de Cortes.

Aparecen entonces tres actitudes políticas: la de los absolutistas radicales como Palafox, conformes con reunir Cortes, pero sin elaborar una Constitución; la reformista encabezada por Jovellanos; y la de los liberales, como el propio Calvo de Rozas, que introdujo el tema de la Constitución. Desechada la primera, las otras dos se disputaban la forma de convocar las Cortes del Reino.

La Junta Central resuelve el 22 de mayo de 1809, dictando un Decreto, por el que convoca Cortes Generales, sin especificar el tipo de asamblea, ni señalar fecha de celebración. Otro Decreto de 8 de junio nombra la Comisión de Cortes, con cinco vocales entre los que se encuentra Jovellanos.

Tras la Junta de Legislación, fue creada la Junta de Ceremonial, el 25 de noviembre de 1809, para ocuparse de los preparativos de la celebración de Cortes.

Primer Consejo de Regencia y la Convocatoria de Cortes

El Primer Consejo de Regencia de España e Indias, quedó constituido en la noche del 31 de enero de 1810, compuesto por cinco miembros. Estuvo presidido por el general Castaños, durante seis meses, para ser sustituido por el 0bispo de Orense, don Pedro Quevedo. Se convocan Cortes generales el 24 de septiembre de 1810, en la isla de León, en lo que hoy es el Real Teatro de las Cortes; para trasladarse posteriormente a Cádiz, al templo de San Felipe Neri, donde prosiguieron su labor y dieron término a la Constitución de 1812.

Como hemos dicho, el 24 de septiembre de 1810, tras los correspondientes actos religiosos, se trasladaron a la sede de las Cortes, en el teatro de la isla de León, ocupando los diputados sus correspondientes asientos, tras un breve discurso del Presidente del Consejo de Regencia, fueron declaradas instaladas las Cortes. Comenzando acto seguido las sesiones, con la elección de Ramón Lázaro de Dou como presidente de la asamblea, y Evaristo Pérez de Castro como secretario.

El primero en tomar la palabra fue el diputado por Extremadura, Diego Muñoz Torrero, pidiendo que el Congreso decretase que, la soberanía residía en las Cortes, renovar el reconocimiento de Fernando VII, y declarar la nulidad de las renuncias de Bayona, por falta de consentimiento de la nación. Las Cortes se estrenan con la aprobación del Decreto I, por el que se declaran generales y extraordinarias, rompiendo formalmente con el Antiguo Régimen.

En la segunda sesión del día 25, por el Decreto II, toman el título de Majestad. El 27 de octubre, disuelven la Primera Regencia, para nombrar otra compuesta por un militar, el general Joaquín Blake y dos marinos: Gabriel Císcar y Pedro Agar. Las antiguas Cortes eran convocadas y presididas por el rey. Las Cortes de Cádiz son convocadas en nombre del rey, pero no son presididas por él, al estar cautivo. La constitución de las Cortes de Cádiz, se hizo según lo previsto por la Junta Central en la Instrucción que deberá observarse para la elección de diputados de Cortes, del 1 de enero de 1810. Cada ciudad con voto en Cortes designaría un representante, y cada una de las Juntas Provinciales otro.

El proceso electoral era enrevesado: “una representación numérica e indirecta, según la cual todo los electores que fueran varones y con mas de 25 años, reunidos en junta de parroquia, habrían de designar a un elector; estos electores, en junta de partido, elegirían a otro; y la Junta provincial, elegía a otro. Así cada Junta de provincia formaba una terna con los más votados, designándose entre ellos, por sorteo un diputado por cada 50.000 habitantes. No podían ser electores los religiosos, los penados por la Justicia, los que tuvieran deudas con Hacienda y los asalariados”.


No se sabe con exactitud el número de diputados de las Cortes de Cádiz, en la apertura asistieron 102 diputados. Fue esta apertura un hecho decisivo, en ellas se dispuso la libertad de prensa, la abolición de la tortura, la abolición de los señoríos jurisdiccionales, se suprimió la Inquisición, se proclamó la soberanía nacional, y se promulgó la primera Constitución española, que la Regencia del Reino, en nombre del rey Fernando VII, publica solemnemente el 19 de marzo de 1812, con el título de Constitución política de la Monarquía española.

El 23 de mayo de 1812, las Cortes extraordinarias convocaron las correspondientes ordinarias, para el 1 de octubre de 1813. Cerrando las sesiones las Cortes extraordinarias el 20 de septiembre de 1813. Se da la curiosidad que en realidad cerraron sesiones el día 14 de septiembre (Decreto CCCXV de ese día, y Diario de Sesiones); pero volvieron a abrirlas, para acordar que no había epidemia en Cádiz, cerrándolas de nuevo el 20 de septiembre de 1813 (Decreto CCCXVI de dicho día y Diario de Sesiones).

En esa época cuatro eran las opciones políticas en España, todas monárquicas, que se encuadraban así:

- Los afrancesados, españoles que se pusieron de parte de José I, haciendo causa común con el invasor francés.

- Los absolutistas, defensores de Fernando VII y partidarios de mantener el Antiguo Régimen.

- Los reformistas, con Jovellanos a la cabeza, partidarios de una evolución institucional: constitución histórica, soberanía compartida por el rey y las Cortes, representación estamental y Cortes bicamerales.


- Los liberales, que propugnan una Constitución escrita, con los principios revolucionarios de soberanía nacional, división de poderes y representación nacional unicameral.

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