lunes, 14 de agosto de 2017

Manuel Benedito Vives, Moro



Óleo sobre lienzo, de 92 x 56 cm. El tema de la oración fue tratado por los pintores orientalistas, ya de forma individual o colectiva, en la mezquita o en el desierto. Pocas representaciones de la oración en grupo hay en la pintura orientalista española, pero sí tenemos algunas de personajes en solitario, como ya iniciara el propio Fortuny, en las que se nos representa de una forma más intimista y menos militante que en el grupo, a una persona en oración, ensimismada en sus plegaria.

Este cuadro fue pintado por Benedito en su época de aprendizaje con Sorolla en Valencia, justo antes que maestro y discípulo se trasladaran a residir en Madrid. Las calidades de los materiales son excelentes, sobre todo en la parte de la alfombra y las babuchas, realizadas con una factura suelta, que no merma un naturalismo dentro de la más pura estirpe de la pintura valenciana del siglo XIX.



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